23 de diciembre de 2013

Meteorología para niños


La Agencia Estatal de Meteorología (antiguo Instituto Nacional de Meteorología) reedita y amplía el contenido de sus colecciones infantiles “Maleta del tiempo” y “Observando el tiempo”.
Lo que quiero decir es que reedita esas publicaciones en formato digital para su descarga gratuita, tras haber ampliado el contenido de las mismas con actividades educativas que padres y profesores pueden hacer con el niño para acercarse juntos al mundo de la meteorología.
El enlace para acceder a estas publicaciones es el siguiente:

En cuanto a mí, he tenido la oportunidad de aportar los cuentos “La presión” y “Los meteoros”, así como una gran parte de los experimentos, actividades que (creedme, por favor) no precisan ni de conocimientos previos ni de material extraño, que simplemente se han de realizar junto al niño con un mínimo de ilusión y curiosidad.

Pero… ¿qué es la meteorología? Es la ciencia que estudia todo lo que ocurre en ese espacio que empieza donde acaba la nariz y hasta que la atmósfera termina, es la ciencia que con unos cuantos datos tomados aquí abajo pretende saber qué ocurre allí arriba y predecir cómo nos afectará mañana. El asunto no es fácil. Se necesitan voluntarios, aficionados, científicos, ordenadores, satélites, sondas, plantas y animales (ellos, a su modo, también miden y observan) y… no sé cuantas cosas más. Vamos, que hay que hacer cantera.
Dicho esto, ¿por qué no difundes el enlace?, ¡dáselo a tu vecino, al profesor de tus hijos!, mira por donde ya sabes qué hacer con tus chicos en Navidad, en familia, algo que no te costará nada y con lo que a lo mejor haces unas risas. 


¡Pásalo! Puedes quedar estupendamente sin gastarte un duro. Como suena.









(Fotografías de Jose Luis Rafael, publicadas en Palabras, fotos, días)

22 de diciembre de 2013

PFD y Ponfiel (102)



Nuevas estrategias
Diseminados por el mundo acaban de nacer varios caballos de colores, que los hombres han acogido de agrado. Son símiles de antiguos corceles utilizados en las guerras santas. Ahora se utilizan para desviar la atención de los manejos políticos.

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

19 de diciembre de 2013

Una noche de cuento

Llegó a la fiesta como Cenicienta, buscando a su Príncipe Azul; aunque, si era sincera consigo misma, debía de admitir que se conformaba con un Juan Sin Miedo, con un astuto Gato con Botas o incluso, por qué no, con un simple Patito Feo de buen corazón.
Miró a su alrededor.
Allí estaba Blancanieves, escoltada por no menos de siete enanos, bella, encantadora y dulce, incapaz de ver a la bruja que, a tan sólo dos metros, estaba envenenada de envidia. Más allá, casi recostada en un sofá, La Bella Durmiente, como siempre, apática, muda y aburrida. Acodado en la barra y al acecho, Lobo, ocultando dientes y uñas, disfrazando sus oscuras intenciones, acercando su comportamiento al de una encantadora abuelita. Y frente a él, dándole conversación, Pinocho, contando mentira tras mentira, mientras su nariz enrojecía a golpe de lingotazos de alcohol. En un rincón tres hombres hacían corro entre risas soeces y miradas obscenas; al verlos comportarse como cerdos, por un instante, quiso poder borrarlos de un soplo a sabiendas de que ese deseo de cuento lamentablemente nunca se cumpliría. Podía ver a Caperucita Roja, a la Ratita Presumida, a Barbie y a Ricitos de Oro, haciendo pandilla; a aquel que apodaban el Emperador vestido con un traje maravilloso que sólo él veía; a Peter, incapaz de asumir que se hacía viejo, a una tal Alicia, y a aquella pareja que se mantenía unida, a pesar de la ostentosa diferencia de edad y de que ella fuese tan bella.
La fiesta sólo acababa de empezar y ella, como un Sherlock Holmes cualquiera, tenía que descubrir quién ocultaba a Dr. Jekyll y Mr. Hyde, tras qué rostro se escondía Jack el Estrangulador, quién se creía Superman y no lo era, quién como Ali Baba parecía no tener suficiente con  cuarenta conquistas o, quizás, dónde estaba La Rana que podía transformarse en un príncipe para toda la vida.
La noche acababa de empezar y el cuento de todos los sábados parecía que no iba a acabar nunca.  

18 de diciembre de 2013

PFD y Ponfiel (99, 100 y 101)



Telégrafo
Habíamos establecido una concordancia similar a la utilizada en el Telégrafo. Yo era un punto. Tú lo eras seguido. Tú un tachón, yo dos. Y así hacíamos filas y filas, hasta que el punto fue aparte. No hubo forma de reconciliación. Ahora somos simples mudos en un empedrado que quizás mañana nos acabe enseñando que solo hacíamos que tropezar en la misma piedra.

Vidas encerradas
La elevada consistencia de las piedras le hicieron ver pasar miles de historias cual más cruel. Después de los años y apenas desgastadas alzan su voz porque nos quieren contar lo equivocados que estamos, mientras el hombre sigue pisándolas sin escrúpulos, como objetos inanimados.

Industria
La industria lítica se ha revolucionado desde el momento en el que en vez de darse palos unos a otros han comprobado tras miles de pruebas, que hay armas más eficaces como el empedrado. Hay quien se dedica a buscar víctimas para empedrarlas y dar un auge a la industria, los mismos que se enriquecen. Es la única forma de salir de la crisis.

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

16 de diciembre de 2013

Forma desconocida de vida

-Y aún así, era imposible concebir cómo lo hacían. Los científicos estaban desconcertados, la alegría que habían mostrado se transformó en una mezcla de teorías descabelladas y excusas. No habían visto jamás una prueba más evidente de vida en el espacio pero ¿cómo había sido, acaso seguía viva? Se lo replantearon todo: cómo coger muestras, cómo experimentar con ellas, cómo observarlas, cómo…
-¿Y?
-Y aún así, siguen sin saber cómo lo hacían o cómo lo hacen. Cada vez tienen más preguntas.

(microrrelato presentado al concurso “Planetas ignotos” convocado por Páginas de Espuma, las palabras “Y aún así, era imposible concebir cómo lo hacían” debían estar contenidas en él)

15 de diciembre de 2013

PFD y Hugo (47)



Por las calles del pueblo ha pasado la vida que conozco, las personas que he amado, algunas que...no tanto. Desde mi ventana he visto como el transcurrir del tiempo ha ido transformándolo todo, vistiéndolo de modernidad. Mis amigos me han dicho -medio en broma, medio en serio-, que mi ruinosa habitación se desmoronará y no tendré adónde ir. Mi único y fiel compañero de años, mi gato Felipe, se ha ido hace ya una semana. El sol apenas ha querido pasar a través de las cortinas deshilachadas.
Y me he despertado con la certeza de que estas ruinas me sobrevivirán.

Microrrelatos escritos por Hugo (blog: De musas y otros  cuentos)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

12 de diciembre de 2013

El móvil

-… y nunca le recordaba.
-Lo que no se debía contar es lo que acabas de decir. ¿Dónde queda la promesa que hiciste?
-Ese juramento murió en cuanto se olvidó de su hijo, de nuestro hijo.
El pequeño agachó la cabeza aparentemente compungido mientras sonreía por dentro. El que su madre le hubiese olvidado de aquel modo, el que estuviesen hablando ahora de ella gracias a aquel viejo álbum de fotos, le daba una razón y una poderosa ventaja.

(microrrelato escrito para ReC, las palabras de inicio “Y nunca le recordaba lo que no se debía contar” eran obligatorias)

11 de diciembre de 2013

PFD y Ponfiel (97 y 98)



Nouvelle couisine
Sometida bajo presión mediática la seta ofrece todo su esplendor a cuantas cámaras se acerquen a observarla. Sabe que es la más grande de toda la zona, la más esplendorosa, exuberante y fotogénica. Sabe a ciencia cierta que no hay nadie como ella, que todos quieren posar las piernas a su lado para comprobar lo magnífica que es. Mientras ella se regocija en sus grandezas el resto saben dónde va a ir a parar. Y callan silenciosas, en una espesa bruma que las conecta en la ironía, engrandeciendo a la lustrosa seta. Ella coge con agrado las palabras de elogio y los piropos. Todas saben el satírico final que le espera,  aunque ella diga que se va de viaje a Paris a conocer a un gran maître.

Aplastamiento
Los esporangios producen esporas que se diseminan por el aire gracias al viento, que  las esparce hasta que son depositadas en lugares lejanos para iniciar el camino de una nueva vida, que nacerá, crecerá y se reproducirá en lo que es llamado el ciclo vital de la vida. A veces este camino queda truncado, cuando viene alguien después que tú y te aplasta con su pie hasta dejar diseminados tus anhelados filamentos en los cuales has depositado parte de tu vida, en la que creías, y que el imbécil de turno se cruzó en tu camino y creyéndose cesar de un imperio se adueñó de cuanto quiso. Menos mal que siempre queda algo, aunque sea el remordimiento, y la complacencia de verle caer al foso más tarde o temprano.

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

9 de diciembre de 2013

Llegó su hora

ilustración de Sara Lew
          El verdugo siempre había sido muy puntual y no iba a dejar de serlo esa mañana. Miró el reloj, dejó que sus ojos registrasen el amanecer, comprobó el nudo de la soga y empujó con los pies la silla que le sostenía.
Fue una ejecución curiosa, dentro de una casa, sin público y a solas.

(microrrelato escrito para la propuesta de ENTC del pasado mes de octubre, cuyo tema era: “cita con la muerte”)

8 de diciembre de 2013

PFD y Ponfiel (95 y 96)



El monstruo
                Desde un lejano planeta habitado por seres extraños emergió del suelo un enorme monstruo parecido a una araña. El chico que había salido de la cápsula de inspección (de la nave que la nasa había mandado hacía dos décadas), miró atónito el bichejo, con respiración entrecortada y cierto desprecio, en el intento de salvar su vida. Aquel curioso encuentro fue transcendental, pues cambió el mundo del chico, tan limitado y escaso, en la raíz de una nueva era, a través de la cual supo encontrar su origen. Viendo que entre ellos no había demasiadas diferencias estableció una estupenda amistad. Desde entonces no se han vuelto a separar. Los espectáculos que dan en la tierra no dejan indiferente a nadie, y han subido al éxito al chico, que transformado en prestidigitador hace la delicia de grandes y pequeños. Los medios de comunicación nunca creyeron su historia simbiótica a pesar de haber pasado exámenes exhaustos de veracidad con el polígrafo, análisis sanguíneos, metabólicos, psicológicos y psiquiátricos. Cuando los periódicos sensacionalistas dicen de continuo que el monstruo solo tuvo un origen, salió de su interior.

Desfallecimiento mundial
                Succionados por infinidad de mandíbulas el interior de las personas desvanece. No hay lugar proclive que no esté sujeto a sus designios. En pocos años el mundo estará vacío. Los hombres no son capaces de controlar la plaga arácnida del vacío absoluto.

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

5 de diciembre de 2013

Reales derechos


Hacía cinco horas que el ascensor, que ahora se tragaba a su hijo, había abierto sus puertas; entonces le había sorprendido su altura y su seriedad, su sonrisa y su abrazo. Había pasado un mes desde la última vez que lo había tenido ante sí y durante toda la tarde había estado dando cumplida respuesta a los caprichos del pequeño: una hamburguesa con todo, dos vasos de refresco, un pedazo de tarta con helado de chocolate y una bolsa de chuches para el día siguiente.
Suponía que durante todo ese tiempo la cara de tonto feliz hablaba de su divorcio y del régimen de visitas; sin embargo, el niño acababa de dar una vuelta más de tuerca y ahora él, a la cara de idiota, sumaba unos ojos vidriosos al borde del llanto como nunca en su vida. Su hijo, un instante antes del adiós, le había entregado la pequeña corona de cartón que había lucido durante la merienda.
-¿Me la guardas, papá? Es una corona de reyes y el amigo de mamá no lo entendería.

(microrrelato publicado en el último número de Pseudònims, cuyo tema era “coronación”; sí, el último, no habrá más números de esta revista, lo que viene a ser una pena) 
 

25 de noviembre de 2013

MicroEcos Ilustrados

Nunca imaginé que tardaría tanto tiempo en rematar esta recopilación pero, afortunadamente, hoy la espera ha terminado.
“MicroEcos ilustrados” es la publicación digital y gratuita en la que se han unido todas las colaboraciones a los “lunes ecologistas” que durante dos años tuvieron cabida en este blog. En mi opinión, es delicada y crítica, es ácida y optimista, es perfecta.
Independientemente de que la imprimáis o la disfrutéis a través de la pantalla, espero que os guste tanto como a mí.
Gracias a todos, por las palabras y por los colores, por las lecturas y por los comentarios, por haber esperado y haber mantenido la ilusión.
Es toda vuestra.

http://issuu.com/microsalpormayor/docs/microecos_ilustrados

24 de noviembre de 2013

PFD y Ponfiel (92, 93 y 94)




Rebelión
Colgué el adiós del ayer, las palabras huecas que dejé volar, ese aliento espantoso que acabó por aborrecer tu presencia, la falta de sinceridad entre nosotros, los pantalones raídos que utilizabas para las fiestas sociales, y el olor a axila que tanto te encantaba. Los pintores siempre fueron los artistas de sus obras e intentan por todos los medios deslumbrar al público manejándonos a su antojo. Mañana tendrá que comenzar de nuevo, me marcho de este lienzo por abuso.

El pecado de dos
Dice la historia que tres cerditos colgaron de sus respectivas perchas aquello que no querían. El primero colgó su afán de ser más, desprendiéndose de esa sensación que tantas veces le había aportado subirse a las nubes. El segundo colgó el pesimismo y habilitó en su escala de valores posiciones más notables, no tan sobrias. El tercero más listo había dejado que los otros colgaran, y se limitó a dejar unos harapos viejos. Los otros dos cerditos quedándose estupefactos se acercaron al mayor preguntándole porqué había dejado eso. De sus ojos salieron destellos de gloria, y en su postura humilde les dijo que esos trapos sucios y mal olientes eran eso, trapos sucios. Ninguno de los otros dos entendió la lección y recuperaron sus virtudes, engrandeciéndose. El tercer cerdito los dejó por imposibles.
Dos días más tarde los dos cerditos disfrazados de cordero se los comió el lobo.

Cambio de tesitura
Las cuatro perchas se quedaron a medias a la espera que alguien se dignara a colgar algo en sus lomos. Nunca tuvieron el privilegio, porque todo aquel que las tocaba se volvía justo. Al final quedaron para exposición en un museo de objetos insólitos, por si acaso.

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

21 de noviembre de 2013

Lectures d’ailleurs


          Sé que muchos ya estáis allí, tantos que aún no os he descubierto a todos y no me ha dado tiempo a leeros y a cotillearos; también sé que, más pronto que tarde, muchos que no están lo estarán.
Vamos, que es una buena noticia, no porque lo sea, que lo es; si no porque es buena para muchos.
La verdad es que quizás podría ahorrarme esta entrada pero, como en este blog dejo constancia de todo lo que pasa en mi vida como “microrrelatista”, no podía pasarlo por algo.
Así que, aunque ya lo sepáis, os lo voy a decir.
Mis microrrelatos: “La sesión”, “Vistazo”, “Nuevos viejos recuerdos”, “Crónica de un secuestro” y “Desigual batalla” (publicados ya aquí) pueden ser leídos ahora en francés, en “Lectures d’Espagne 2”.
Si tenéis curiosidad por la entrevista, bien fácil, está a un clic, justo aquí al lado.

20 de noviembre de 2013

PFD y Rosy (15)




Aquí, de tapeo…
Y mientras los demás disfrutan de su libertad, nosotros seguimos aquí, hacinados en este líquido oscuro, que… vaya usted a saber, cuántas cosas no nos habrán echado para aguantar… ¿cuántos años decís que llevamos aquí dentro? ¡Callaos, callaos, el del tenedor, creo que viene a liberarnos…!






Microrrelatos escritos por Rosy (blog: Desde mi pinar)
Fotografías hechas por Jose Luis Rafael (publicadas en Palabras, fotos, días)

17 de noviembre de 2013

Año Tres

Para celebrar el tercer aniversario de este blog con los tres lectores que tengo, he publicado, en tres días consecutivos, tres ménages a trois en tres actos.
¿Te has enterado o… te lo tripito?

16 de noviembre de 2013

3/3

Primer acto:
El marido y su esposa, y viceversa, escuchaban perplejos. Ante ellos estaba su amante, el de ella y el de él, en el que coincidían, explicándoles lo complicada que era su vida desde que habían aparecido los dos y cuán interesante podía ser para los tres poner un poco de orden en sus rutinas.
Segundo acto:
Las casas de paja, madera y ladrillos, las que los cerditos habían construido más o menos cerca las unas de las otras, estaban ya reparadas pero vacías. Nada querían saber ellos de ellas. Y la agencia inmobiliaria se preguntaba a quien podría colocárselas y, en tres palabras, quitárselas de encima.
Tercer acto:
Definitivamente esas tres casas eran lo que buscaban. La de ladrillos fue para el amante, el aceite de aquella relación, el que aguantaba a ambos y al que le resbalaba todo. La de madera para la esposa, la sal, la más pícara. Y la de paja, para el marido, que viendo cómo iba perdiendo terreno en todos los frentes, empezó a avinagrarse, aliñando sin querer algo que era una ensalada, vieras como lo vieras.

15 de noviembre de 2013

2/3

Primer acto:
Pasado y Presente, frente a un escaparate, discuten sobre el Futuro que van a pedir a los Reyes Magos. A Pasado le gustaría alguien parecido a Superman, un superhéroe. Presente, en cambio, preferiría tener un buen trabajo y una mujer que, aparte de cocinar, esté buena.
Segundo acto:
Melchor, Gaspar y Baltasar avanzan camino de un pueblo llamado Belén; debe de ser un pueblo pequeño porque han puesto una estrella de neón sobre él para que nadie se pierda. Avanzan despacio, cargados con todo tipo de trastos; trastos que van a colocar como regalos a todo aquel que abra la boca, en cuanto puedan.
Tercer acto:
En mitad del camino hay un semáforo: rojo, amarillo, verde, rojo, amarillo, verde. Llegan junto a él cuando está en rojo. Se paran, no pueden perder más puntos del carnet; se paran y esperan, se hartan y esperan.
Y Futuro, desde dentro del escaparate, piensa que no le gustan nada Pasado y Presente y que casi prefiere quedarse huérfano y sin descendencia.

14 de noviembre de 2013

1/3

Primer acto:
María, la Santa, mascullaba oración tras oración entreteniendo los dedos en un rosario, la Niña jugaba con las muñecas y la Pinta esperaba que pasase algún buen mozo que le alegrase la vista.
Estaban en la puerta de la casa y pasaba el tiempo, como todos los días.
Segundo acto:
En cuanto los términos de la apuesta quedaron claros, los tres hombres, mosqueteros para más señas, se lanzaron galopando como locos por las calles del pueblo hasta la plaza donde estaba la iglesia.
Una vez más eran Athos, Porthos y Aramis y su maldita forma de hacer las cosas.
Tercer acto:
            Como no podía ser de otro modo, el que llegó primero fue oro, el segundo plata y el tercero bronce, en una curiosa costumbre que aún perdura. Y cuenta la leyenda que, si bien fueron las tres mujeres quienes repartieron cintas, medallas y flores, a día de hoy, María reza, la Niña juega y la Pinta se entretiene, siendo ella la causante de la conocida frase: “una para todos y todos para una”, en una versión más políticamente correcta.

11 de noviembre de 2013

Instinto básico

Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor, siguiendo la costumbre que tenía desde niña, ella empezó a decir: “Bendice, Señor, estos alimentos que… “; pero se calló en cuanto vio como él negaba una vez más con la cabeza.     No tenían donde ir, era de noche, llovía y hacía dos días que no comían. Perdidos y sin fuerzas, dejaron que sus espaldas resbalasen por la pared del edificio y se acuclillaron en un rincón. Poco después aparecieron las ratas y… hasta ahora.

10 de noviembre de 2013

PFD y Cabopá (6)



Aforismo
            Escucha, los silencios son de colores. Si no los ves, habla.

Texto de Cabopá (blog: ¡Ay, Maricarmen!)
Fotografía de Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

7 de noviembre de 2013

Salpicaduras, borrones, churretes, pringues, máculas, lunares, deshonras, ultrajes, infamias

            Hacía mucho que no publicaba nada en Pseudònims y no está bien perder las buenas costumbres. Mes tras mes leía el tema propuesto, pensaba “qué interesante” pero después, de algún modo que no acabo de entender, un cúmulo de tareas y actividades hacían que el mes pasase, que el plazo se terminase, sin haber tenido tiempo para pescar esa historia que quizás mi inconsciente había en mi ausencia gestado.
Afortunadamente este último mes ha habido un poco más de suerte. El tema propuesto era: “Manchas”, lo que me recordó un microrrelato ya publicado aquí hace un tiempo: “La mancha”; lo busqué, lo envié y me lo publicaron.
Ahora empiezo a dar vueltas a la siguiente propuesta que nos hacen: “coronación“. Ése es el tema; tenemos hasta el 26 de noviembre.

6 de noviembre de 2013

PFD y Alberto (4)

Rueda de reconocimiento

-No sabría decirle, agente. Todo sucedió muy rápido. A mí todos me parecen iguales.



Texto: Alberto Proset (blog: Microrrelatos en el tejado)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

4 de noviembre de 2013

Enfermedad de transmisión aérea

-Sí, papá, pero, ¿y esa?
El hombre la miró con los ojos vacíos.
-¿No la ves, papá? La pelota azul ha caído junto a tu silla. ¿Me la das?
Los médicos habían dado su diagnóstico, le habían contado con todo lujo de detalles como la enfermedad iba a hacer mella; y exactamente fue así, a medida que los días pasaban, ella estaba más irritable y confundida, presentaba cambios de humor y hasta algunas pérdidas de memoria, sentía la necesidad de alejarse del mundo para estar con su padre cuanto tiempo pudiera. 

3 de noviembre de 2013

PFD y Ponfiel (91)





Renacer
Nunca quise mostrarme tal y como era. Hice lo indecible por esconderme tras infinidad de máscaras que no dieran ni una pista de mi imagen real. Así que me tumbé al sol, y cuando desperté mi torso se había evaporado. ¡Qué bien me sentía con este nuevo cuerpo!, solo tenía extremidades y cabeza. Una cabeza inmensa que había consumido mi torso. Con el paso de los días fui acomodándome a la nueva situación. Y ahora no echo en falta aquella máscara absurda en la que me abrigaba todos las tardes. He  limpiado el armario, y he conseguido quitarme algún complejo. De esos que verdaderamente te incomodan.
Ahora me llevo la toalla, y la crema solar, y cada tarde tomo el sol un rato. Los transeúntes se me quedan mirando a ver qué hago, incluso la policía me vigila desde hace unos días. Dicen que soy extraño, peculiar y raro. Y he llegado a la conclusión; ¿no lo serán ellos?

Texto: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

31 de octubre de 2013

La búsqueda

-Sí, papá, pero, ¿y esa?
La pequeña repetía la frase sin parar, pero algo le decía que él no acabaría de decidirse, tampoco hoy, tampoco ahora. Entendía que estuviera triste y dolido, ella también se sentía así; pero ambos necesitaban urgentemente alguien que les abrazase por las noches aunque lo único que les contasen fueran cuentos.
-¿Y aquella, la del pelo rubio?
La mujer se sintió observada y les sonrió y él, aunque intentó disimular, se sonrojó demostrando que aún tenía sangre en las venas.

30 de octubre de 2013

PFD y Hugo (45 y 46)




“En otras circunstancias el paisaje sería muy disfrutable: el camino hacia el pueblo, bordeando la montaña, los sembrados... La paz se puede respirar. Pero llevo dos años encerrado en esta torre, y mis ojos sólo ven la luz para no olvidar mi deseo de venganza.”

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“¡Cuánta nostalgia! Largas horas sentados en el murallón, pintando nuestros sueños con el dorado de la arena, y el azul de aquel mar inolvidable... Y mi cámara siempre lista a captar algún instante mágico. Pero lo que me parece realmente mágico es llegar y encontrar nuestras sombras tiradas en la arena, tal como aquella vez, ¿recuerdas?, veinte años atrás... “

Microrrelatos escritos por Hugo (blog: De musas y otros  cuentos)
Fotografías hechas por Jose Luis Rafael (publicadas en Palabras, fotos, días)

28 de octubre de 2013

Clones

Sabemos que, al ser un grupo de seres humanos que nacimos genéticamente idénticos, hemos de considerarnos los primeros clones de la historia pero, al tiempo, nos gustaría que no olvidasen que, en contra de lo que pudiera parecer, somos diferentes en algunos detalles importantes.
Ya los primeros instantes de vida nos marcaron de desigual forma, moldeando nuestras personalidades.
Uno pasó desapercibido, los médicos lo vieron como un principio de algo mucho más grande y así, desde entonces, dolido en su afán de protagonismo, sólo busca llamar la atención. Dos, antes de ir a la incubadora, fue acercado a una ventana, un rayo de luz le obligó a cerrar los ojos; cansado se durmió o se durmió porque nació cansado, sea como fuera, él vive feliz viviendo más despacio. Tres, es posible que pugnase por salir primero y que no lo lograse, ni lo sabemos ni lo ha confesado, pero quizás esa razón explique su constante gesto de enfado. Cuatro tuvo la suerte o la desgracia de oír susurros y piropos, los entendió como tales y ahora sus hermanos nos vemos obligados a hacerle entender  que es imposible que él sea el más guapo. Cinco oyó los mismos susurros y piropos que Cuatro pero entendió que sólo eran ruido, comenzó a llorar y de hecho sigue haciéndolo, imperturbable. Seis, aplastado entre sus hermanos tanto como éstos estaban, al nacer logró extender los brazos y a día de hoy podemos decir que aún no los ha cerrado. Sobre Siete voló una errática mosca y esto le hizo sentir un amor desinteresado por todo tipo de animales. Ocho llegó con el equipo médico exultante por lo que piensa que la vida es una fiesta y que nunca será nada más. Nueve casi no fue visto, ya todos esperaban a Diez; aún hoy se esconde el muy ladino y miedo nos da pensar lo que está haciendo. Diez se cree más que los demás porque aplaudieron a su llegada. Once olió el champán y es lamentablemente alcohólico. Doce se sintió solo por primera vez en su vida, sintió miedo. Trece fue dado de lado y está en terapia. Catorce no sabe estar solo. Quince no quiere otra cosa. Dieciséis amenaza con cambiarse de nombre. Diecisiete aún pugna por…
Yo soy Treintaytres y escribo, ¿se nota?

27 de octubre de 2013

PFD y Ponfiel (87, 88, 89 y 90)



El éxito
Para tener éxito en la vida sé como el escarabajo: pelotero.

Otra visión
Los vértices de la sociedad actual se mueven en varios hilos finos, delgados y bien marcados. Uno es el poder. Da igual como lo obtengas, mientras lo tengas en las manos. El segundo es el sometimiento, da igual a quien sometas, el caso es tener poder. Y el tercero es no tener escrúpulos. No hace falta nada más. Bueno sí, ser un insecto que quizás acabe expuesto en una de esas vitrinas de  coleccionista por revolucionario.

El dinero
Cuando los insectos proliferan utilizamos insecticida para aniquilarlos. Ahora los métodos son diferentes. Se declaran guerras santas, por petróleo o puramente económicas, a cambio de tener más dinero en las arcas. O se declaran guerras bélicas que aniquilan a la población, que ha sido movida por los que están en el poder, en forma de ideales. A cambio, en algunos lugares del mundo, son declarados mártires. Mientras los escarabajos sobreviven cualquier hecatombe.

Muerte súbita
La tetrametrina es un compuesto inorgánico utilizado en insecticidas (uno de los componentes principales del usual matamoscas) que al ser expedido acaba penetrando en la carcasa de queratina del insecto y paraliza sus funciones orgánicas. Eso es lo que ha acabado de pasarme, al enterarme de tu viva voz que estás embarazada.

Textos: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

24 de octubre de 2013

Liebster award



Este año el blog ha recibido la nominación para el premio Liebster award de la mano de Más que palabras.
Creo que una de las mejores cosas que se puede hacer ahora, con la excusa de saber qué son y cómo funcionan estos premios o cotillear cuáles han sido el resto de blogs nominados, es visitar esa página. No, no creo que haya nada mejor.
Por mi parte y como no puede ser de otro modo, dar las gracias.

23 de octubre de 2013

Título: PFD y Rosy (13 y 14)




¡NO, NO LO TIRES POR EL FREGADERO!

            -¿Sabes cuánto puede contaminar eso?... Más de mil litros de agua por cada litro usado, que irá a parar al río y se quedará flotando en la superficie, impidiendo el paso de la luz y la oxigenación del agua. ¿Sabes lo costoso que es retirarlo... y a cuántos peces estarás matando?
-Pero, ¿qué quieres que haga con él?... si en este pueblo no tenemos reciclaje, ¡no habérmela regalado!, además me compraste la de tres litros, ¡la más grande!, ¿qué culpa tengo yo?
            -Pues claro que es culpa tuya... de quién si no, la idea de poner “lista de boda”?, era el último regalo que quedaba.... ¡la freidora, la maldita freidora!
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"Tranquilo hijo, aquí no conocen la cecina, además estamos en peligro de extinción, ofrece tu mejor lado, ese señor tan solo quiere hacernos una foto"

Microrrelatos escritos por Rosy (blog: Desde mi pinar)
Fotografías hechas por Jose Luis Rafael (publicadas en Palabras, fotos, días)

21 de octubre de 2013

No más cuentos

-Érase una vez… -empezó a leer la madre.
El niño, ya en la cama, hastiado y triste, veía como volvía a esconderse detrás del libro y evitaba contarle lo que estaba pasado.
Cerró los ojos, se hizo el dormido, escondió las lágrimas; puede que incluso tuviera que hacerse el sordo un poco más tarde cuando sus padres empezasen a discutir en el cuarto de al lado.

19 de octubre de 2013

PFD y Cabopá (5)





“El color azafrán inunda mis pisadas sobre la arena, tan preciado color deja huella en la mirada. Así lo siento yo cuando me despierto al amanecer y abro la ventana. Aspirar la brisa salina te llena para todo el día... “.

Microrrelato escrito por Cabopá (blog: ¡Ay, Maricarmen!)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)

17 de octubre de 2013

Ideal

Cada vez que la sueño, le añado un detalle.

16 de octubre de 2013

PFD y Hugo (43 y 44)





“Conduzco este automóvil desde 1937. Y sí, ya pueden verlo, todavía no consigo aparcarlo correctamente”.
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“Lejos quedaron los tiempos en que mi frágil silueta podía moverse a sus anchas por toda la campiña. Han venido los hombres y su tan adorado progreso, y mi entorno se ha vuelto bastante hostil, plagado de elementos arquitectónicos. Mi hábitat ha sido destruido, las presas que acostumbraba cazar han desaparecido, y en su lugar me han dejado los restos de su comida chatarra, y unos insectos engordados a base de insecticidas. De ahí la metamorfosis que he sufrido y mi crecimiento exagerado.
Ahora voy por ellos, para cerrar el círculo”.

Microrrelatos escritos por Hugo (blog: De musas y otros  cuentos)
Fotografías hechas por Jose Luis Rafael (publicadas en Palabras, fotos, días)

14 de octubre de 2013

Hielo abrasador

            Nunca había visto a ningún tragafuegos como él, susurró el director del circo, da miedo pensar en un hombre tan frío.

13 de octubre de 2013

PFD y Ponfiel (85 y 86)


El paso del tiempo
Aquel conjuro que nos lanzó Lovely nos dejó para la posteridad. Lo peor que llevamos es ver pasar la vida y que la lucha por la Liberté no nos valió de nada.

Despiadados
Quedarse frío ante las situaciones provoca que otros acaben quitándote la espada.

Textos: Ponfiel (blog: Cirujano de letras)
Fotografía hecha por Jose Luis Rafael (publicada en Palabras, fotos, días)